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Watussi: «La salsa es parte de la cultura»

Watussi
Foto: Archivo ÚN
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La admiración que sentía por Ray Barreto hizo que el joven Orlando José Castillo, aún en su Yaracuy natal, escogiera uno de los temas del legendario percusionista como su nombre artístico. Así fue como Watussi se dio a conocer, no solo en el movimiento salsero venezolano sino también en el internacional.

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Con una carrera que supera ya las cinco décadas, Watussi no se ve cantando otra cosa que no sea salsa. Ni siquiera durante las tres décadas que tiene residenciado en Milán, Italia, ciudad que le sirvió de base para dar a conocer su música en Europa.

Pasó por agrupaciones como la de Los Excitantes, Príncipe y su Sexteto; luego continuó con Los Satélites y El Combo de Cortijo, en Puerto Rico, entre otros, hasta que decidió independizarse. La salsa siempre ha sido su motor.

Ahora, el cantante prepara las maletas para viajar a Nueva York, a fin de estar no solo como uno de los participantes del documental «Salsa, un tumbao caribeño», sino también como productor de la realización de su compatriota Benito Márquez.

—¿Cómo asume ese doble rol en la película?

—Mi participación en la película, además de darle una mano a Benito Márquez, es servirle de base para que haga el documental en Nueva York, ciudad en la que viví por muchos años. Además, Eddie Palmieri y José Mangual son amigos míos y tengo cómo llegarles.  Así que tengo que ver en lo musical, pero principalmente en la producción. Espero que la suerte nos acompañe.

—¿Cómo este tipo de iniciativas ayudan a la salsa a resurgir?

—No creo que la salsa tenga que resurgir porque es una cultura. A través del tiempo ocupa su propio lugar, sobre todo en el alma y memoria de quienes tuvimos la fortuna de nacer en Latinoamérica y en el Caribe. Siempre existirá alguien que la baile y que la cante. Siempre existirá alguien que la ligue con las generaciones presentes y del futuro. Por eso, se ha mantenido en el lugar de la historia que le corresponde; dentro de lo que le toca: la cultura. Este tipo de cosas, al igual que los discos, las giras y los conciertos lo que hacen es que la mantienen vigente.

—La música urbana es el género que está dominando. ¿Qué tienen que hacer los salseros para volver a la gloria de antes o ya no es posible?

—La música urbana actualmente domina es el mercado, que es otra cosa. Es el género que realiza el trabajo en esta época, que fue en la que surgió. Está basada en el el reggae, el rock, el jazz… En esa onda que, como la salsa, tiene su trayectoria por siglos. Creo que la gloria no depende del trabajo que uno haga sino de la calidad que tenga eso que se hace. No vivo tratando de estar en la gloria… Si antes la hubo, todavía existe para las personas que participaron en esa época. Hay muchos que han muerto, pero siguen siendo glorias salseras. Los salseros tienen que disfrutar de lo que siguen haciendo hoy día para mantener vigente al género. Pero no tiene que ver con el dominio de cualquier otro o porque esté sonando más en radio.

—¿Tiene pensado volver a Venezuela?

—Siempre. Quiero hacer una gira que incluya no solo a mi país sino también Ecuador y Perú.  Asimismo, estoy loco por presentarles mi nuevo trabajo discográfico, La salsa de Venezuela. Ojalá pueda ser este año.

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Una vida tranquila

Watussi tiene 30 años radicado en Italia, país al que se mudó luego de casarse con una italiana. Ahí tuvo a su hija Aria, quien le sigue los pasos.

«Ella se dedica al pop porque ahora en Europa la música latina no tiene auge. Afortunadamente, viví la mejor época de la salsa en Europa en los 90. No era una cultura como para nosotros sino una moda. Y la aproveché. Vivo tranquilo con mi familia. No tengo problemas económicos. Mi hija tiene su estudio y eso me da la oportunidad de grabar bastantes proyectos. Como cuando me llama Federiquito (Betancourt, de Magia Caribeña), Tito de Gracia, La máquina de la salsa de Víctor Cardona o Eduardo Zayas, un boricua que le gusta el swing del salsero venezolano. Cuando me ofrecen un proyecto, si no me gusta no lo hago y sigo tranquilo». 

 

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