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Vasco Madueño: el clon de Guillermo Dávila y supuesto hijo no reconocido

Madueño
Collage Chevere.life
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El ADN parece hablar por sí solo cuando Vasco Madueño abre la boca para cantar o cuando realiza alguna aparición pública. Sus facciones se acentúan con los años, y con ello su innegable parecido con Guillermo Dávila. Es el supuesto hijo peruano no reconocido del cantante de 66 años de edad, un tema recurrente en los medios de comunicación ahora que el músico trabaja en el reality «La Voz Perú«.

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Y si bien la disputa que lleva años pululando en la farándula no había cobrado mayor alcance, hoy se ha vuelto tendencia. Todo el mundo habla, todo el mundo opina, todo el mundo quiere saber. ¿Pero y los protagonistas?

Varios años pasó oculto bajo la alfombra el hijo no reconocido del cantante venezolano (fruto de un supuesto romance con Jessica Madueño). Muchacho que exigió en múltiples oportunidades se le reconociera y se le incluyera en el árbol genealógico de la dinastía Dávila. Dice que nunca fue escuchado o, al menos, nunca tuvo el alcance e interés que hoy sí tiene para los medios, para el programa y para él y su posible padre pues, cada uno desde su tribuna, parece sacar partido a juzgar por la lluvia de situaciones personales ventiladas.

A través de un comunicado, colgado en su cuenta de Instagram, el intérprete de «Barco a la deriva» pidió perdón por no asumir su responsabilidad a lo largo de estos 19 años que tiene el joven.

Excusas subvaloradas por Madueño, quien apeló al mismo espacio para devolverle el favor a Dávila. «Él (Guillermo Dávila) nunca me ha pedido perdón por nada en estos 19 años… Las disculpas se piden mirando a los ojos, cara a cara, y no en una nota de prensa. Hablemos de hombre a hombre”.

¿Quiero, no quiero?

Para ambos, el impasse ha acaparado el Prime Time del público, lo que les ha permitido ganar terreno en el entretenimiento. Fans y detractores se vuelcan en redes sociales a hablar y juzgar las decisiones de cada uno.

Ambos roban corazones. Madueño lo hace sacando punta al canto que parece heredado en su posible ADN, al tiempo que a la animación que consigue con tanto interés de la gente de verle, mientras exuda por sus poros muestras de ser legítimo. Dávila, por su parte, hace lo propio con su vuelta a la TV peruana, y al mundo de la farándula internacional, a la que pasaba inadvertido desde hace tiempo.

El año pasado se verían las caras, según dijo Madueño, pero la pandemia le puso el sueño cuesta arriba. Aunque el joven sentenció que tras darle la oportunidad simplemente el astro volvía a romper la línea de comunicación hasta que aterrizó en Perú este año. Dávila en el comunicado cuenta otra historia, asegurando que lo buscó, llamó e incluso se hizo la prueba solicitada.

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Pero el muchacho insiste en sacudir el avispero al asegurar que Dávila jamás le daría respuesta a sus peticiones y que su vuelta a Perú se debía a un negocio pactado con «La Voz» y que ni siquiera por eso le había agendado una cita. Además, sostuvo que la prueba de ADN, de la que hablaba Dávila en su misiva virtual, jamás reveló dónde se llevó a cabo para él poder contrastarla con la propia.

En medio de todo los espectadores esperan con impaciencia el día del encuentro, un encuentro que como bola de nieve ha sido y seguirá creciendo en los próximos días. ¿Ocurrirá? Estaremos atentos.

 

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