Publicidad

Un rayo de sol

Foto: Cortesía Twitter @regueiromaric
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

Imprescindible. Si alguien es farandulero medular y encima maneja la nostalgia de lo que alguna vez fue el medio artístico venezolano, tiene que seguir el trabajo que realiza el periodista zuliano Néstor Luis Llabanero tanto en el blog como en la cuenta en Instagram que comparten nombre: Íconos rotos. También es altamente recomendable para las generaciones de comunicadores que creen que antes de los cantantes urbanos solo existía la nada.

Publicidad

Llabanero es un profesional de talla singular, movido por el deseo de impedir que el tiempo y la amnesia borren la historia de la televisión en blanco y negro hasta su tránsito hacia el color. Bajo la dirección de Nilda Silva en la revista Dominical de Últimas Noticias, realizó interesantes trabajos de investigación, temáticos y evocativos que se alternaban con entrevistas a personajes inimaginables. Después repitió la experiencia en Estampas hasta que saltó, en breve pasantía, al programa «Rostros del crimen» de Televen.

De vuelta a lo suyo, es decir, la farándula, se sumó a las tendencias del mercado comunicacional. Abrió un blog dedicado al mundo del entretenimiento y una cuenta en la red social de la camarita, para ampliar el radio de divulgación de sus contenidos. En ambos se mantiene a la sombra, con el bajo perfil que deriva de su timidez.

Prefiere delegar la vocería a su trabajo, en el que destacan: dominio de la materia, memoria prodigiosa, minuciosa documentación, temas ocurrentes, biografías detalladas y anécdotas atractivas.

Publicidad

Recientemente, por ejemplo, publicó un seriado con actrices que tuvieron momentos de esplendor y desaparecieron del mapa. Recordó a Maricarmen Regueiro, Astrid Grüber, Carolina Cristancho, Anabel Gracia, Abby Raymond y Hylene Rodríguez, entre otras. Pero también ha dedicado espacio a las protagonistas que dominaron el horario de la tarde y a los remakes que derivaron de grandes éxitos dramáticos. Sin olvidar a los actores que gozaron de los contratos más jugosos en los tiempos dorados de la pequeña pantalla.

Además de poner en valor los antecedentes de la industria, «Íconos rotos» es una reconciliación con las redes sociales. En medio de tantos influencers con mucha publicidad y escaso contenido, abundantes confrontaciones por los asuntos más intrascendentes, exceso de haters que se expresan a través de sus frustraciones y fake news que desinforman en plena era comunicacional, la propuesta de Néstor Luis Llabanero es un oasis tropical en el que se puede instalar una hamaca antes de pedir una piña colada. Así se preserva la convicción de que los rayos del sol siempre se impondrán frente a la oscuridad.

 

ENLACES PATROCINADOS

Publicidad
Publicidad