Publicidad

«Tres por tres», el recuerdo de Bob Saget

tres por tres
Foto: Cortesía ABC

Una bebé, que realmente terminaron siendo dos, conquistaron el corazón de los televidentes. Venevisión era el canal que comenzó a transmitir, sin mucha expectativa, una nueva comedia familiar. Así como lo cuento. «Tres por tres» era el nombre en español. La campaña de intriga daba cuenta de que eran tres hombres para tres mujeres. Solo que las mujeres eran tres hijas y los hombres, su padre viudo, un tío y un amigo.

Publicidad

En los 80 y 90 el rating de la televisión venezolana era, literalmente, a taquitos con ligas. Cualquier jugarreta era válida para acaparar los numeritos; los cuales, en definitiva, se traducían en más publicidad, más inversión y por supuesto, mayores rendimientos para el canal que lograra acaparar la atención de los anunciantes.

Y a «Full House» le tocó enfrentarse, entre otros, a «Alf», el alienígena que en Radio Caracas Televisión tenía de cabeza el rating. Las ocurrencias del personaje que llegó de Melmac ganaban fácil. También considerada comedia familiar, ambas producciones tenían en común algo más que una familia capaz de sobreponerse a cualquier eventualidad solo manteniendo su amor y unión. Ambas eran «La familia Tanner». En dos puntos distintos de Estados Unidos pero siempre con el mensaje de que el llamado núcleo de la sociedad es primero.

«Tres por tres» pasó por varios horarios. En la noche, en la mañana, en la tarde. Pero nunca dejó de salir del aire. Cuando las temporadas se acababan (el régimen de grabaciones en EE.UU es durante otoño-invierno principalmente, para estrenar en verano) rotaban los viejos capítulos, a fin de que cuando tocara el nuevo estreno, normalmente en tiempos de rating, ya estuviera actualizada. 

Publicidad

Por eso, se convirtió no solo en su país sino también en Venezuela en una de las series favoritas. Michelle, la bebé, creció ante los espectadores; Donna Jo, se convirtió en adulta y se casó; el tío Jesse también hizo su vida y tuvo gemelos… Y así transcurrió la historia en la que el patriarca, Danny Tanner, hacía lo imposible por mantener unida a su familia. Bob Saget le daba vida a un joven y viudo periodista, ancla de televisión. Se convirtió, en un momento y ya con Bill Cosby fuera del aire, en el padre favorito de América.

Saget murió este domingo 9 de enero. Todavía no se sabe en qué circunstancias, pero en las redes sociales el mensaje más repetido fue: «una parte de mi infancia se fue con él». Así como lo cuento. Más que con él, con la serie que ciertamente logró muchas risas y que ahora, con su partida, dejó unas cuantas lágrimas. 

Publicidad
Publicidad