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Sandino y Florentino Primera: «Alí estaría sembrando»

Alí Primera hijos
Foto: Cortesía hermanos Primera
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Mañana se cumplen 80 años de aquel 31 de octubre cuando en Coro nació Ely, al que más tarde llamarían Alí, “el cantor del pueblo”. Sí, ese mismo que hoy vive en la conciencia de quienes amó y también en la de  otros más que cuando sintieron las ideas plasmadas en su canto, entendieron su lucha y se unieron a ella.

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Hoy, Florentino y Sandino,  dos de sus seis hijos, recuerdan su legado y en un ejercicio de imaginación recrean al Alí de 80 primaveras.

—¿Cuál es el legado que les dejó Alí y por qué  creen que su mensaje y visión siguen vigentes?

—Sandino: El legado más importante que nos ha dejado Alí, lo considero así, tiene que ver con la conciencia histórica e identitaria, es decir, el tener claros referentes, sonidos, personas, paisajes del territorio venezolano y latinoamericano, y también figuras de nuestra historia como Reverón, Bolívar, Simón Rodríguez, Sucre, Zobeyda, la muñequera y muchos otros y otras. Eso nos ayuda a crear un mapa de nuestra historia. Utilizó esa expresión artística que es la música, la composición, la canción, para enseñarnos y dar orientación sobre nuestra historia, sobre nuestros pasos por este mundo. La razón por la cual se ha mantenido vigente es porque Venezuela sigue siendo un territorio dependiente. Hoy pudiéramos hablar de cierta independencia y cierta soberanía política, como no había sucedido en más de un siglo en el país, pero en lo material, en lo intelectual, seguimos siendo profundamente dependientes del trabajo y del conocimiento extranjero. El meollo del problema sigue sin resolverse.

—Florentino: En lo que yo supongo como legado de Alí, uno de los más fuertes es lo que logró con su canción: ese vínculo entre la verdad de su pueblo, sus frustraciones y la manera de darle un giro hacia una necesaria victoria a tanta rabia masticada durante tanto tiempo. El amor practicado; el verbo sin eufemismos convertido en acción.

—¿Qué recuerdas de él?

—Florentino: Solo tengo lo que la gente recuerda. Tengo imágenes construidas en mi cabeza como forma de momentos qué tal vez pasaron o me los imaginé. Me lo arrebataron muy temprano.

—En un ejercicio de imaginación, ¿qué  creen  que estaría haciendo Alí hoy?

—Sandino: Alí hoy estaría creando y, a lo mejor, construyendo mesas como carpintero. Definitivamente estaría sembrando. Estaría cerca de un río y enseñando todavía; dando orientación a mucha gente, a mucha juventud a su alrededor como una gran fuente de vida.

—Florentino: Sinceramente, por más ejercicio de imaginación que haga, no me lo imagino de 80 años. Al final se me hace eterno en otras formas, para mí. Él trasciende en tiempo y espacio. Alí, de todas maneras, por lo que era, lo que representaba  y su incómoda existencia para quienes no soportaban su luz, lograrían llevárselo un poco antes, un poco después.

—Sí Alí estuviera físicamente aquí ¿qué le dirían? ¿Cantarían juntos? ¿Qué canción te gustaría cantar con él?

—Sandino: Yo creo que estaríamos cantando juntos o ya lo hubiéramos hecho… O  a lo mejor él ya no lo haría, estaría haciendo otra cosa, pero es muy posible que sí. Yo tengo muchos motivos personales y Alí es parte de esos motivos particulares y familiares, pero también lo veo como un referente de nuestra historia, como venezolano, no solo por mi lazo consangíneo. Si estuviera con nosotros, me hubiera encantado cantar con él el tema Esconderse en la Flor.

—Florentino: Si continuara físicamente en este plano, sin duda, cantaría con él y le pediría que me cantara canciones que sé que a él le gustaban. Negrete, por ejemplo. Yo lo he sentido a mi lado cuando lo canto o cuando he defendido sus ideas porque coincido con mucho de lo que plantea su canto. En efecto cantar con él es cantarnos a nosotros mismos nuestras verdades por incómodas que sean. Él tenía la habilidad de construir una canción que, aunque doliera, te animaba a continuar, a revolucionar, a transformar esa realidad dolorosa. Coño, pero ¿elegir una canción para cantar con él? ¿de las suyas? El que cantó con Zamora, Zapatos de mi conciencia, Canción panfletaria, Trigo y Molino, Cielo despejado, Ruperto… Tantas canciones que nombrar un puñado sería excluir el resto cuando todas son mis favoritas. Cada una cobra su fuerza en un momento determinado. 

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Sigue la senda

Guiados por el accionar de Alí Primera, sus hijos llevan adelante el Watuyusei, un colectivo de integración comunal a través de las artes en el que ”caben perfectas aquellas palabras de él mismo cuando decía que ‘tal vez no llegue a dirigir los batallones pero ayudará a formarlos’”, dijo Florentino. De ese nicho de creación que en adelante pisará el camino en busca de “unidad con otros festivales  para sumar esfuerzos”, dijo Sandino.

Por Verónica Abreu Roa

 

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