Publicidad

Romance

Luis Miguel
Foto: EFE
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

Para ese momento, ya Luis Miguel tenía una colección significativa de éxitos musicales, además de una legión importante de seguidores que acumuló desde que grabó, siendo adolescente, el tema «Me gustas tal como eres» con la escocesa Sheena Easton y del reconocimiento de la crítica como una de las voces más importantes de habla hispana. Inusual, hay que decirlo, que el público y los expertos coincidan en la misma dirección.

Publicidad

Con ese background, una decisión de última hora lo llevó a incursionar en un género desterrado a los abuelos: el bolero. El cuento es que WEA Latina había concertado con Juan Carlos Calderón la producción del próximo disco del cantante mexicano. Sin embargo, la musa le falló al compositor español que no pudo crear repertorio antes de que se venciera el plazo establecido para la grabación del nuevo material. Y ocurrió el chispazo.

Luis Miguel quiso coquetear con el bolero y el sello disquero negoció la coproducción con un dios del género: el yucateco Armando Manzanero. Para completar el team, contrataron al arreglista mexicano Bebu Silvetti. Juntos entraron al estudio Ocean Way Recording de Los Ángeles, en agosto de 1991 y salieron un mes después con la tarea hecha.

El 19 de noviembre del mismo año, aparecía en el mercado el álbum «Romance». Una silueta sepia del vocalista, con su característica cresta, reclinada sobre un micrófono de los años 50, daba forma a la carátula del trabajo que reunió clásicos como: «No me platiques más, Inolvidable», «La puerta», «La barca», «Te extraño», «Usted», «Contigo en la distancia», «Mucho corazón», «La mentira», «Cuando vuelva a tu lado», «No sé tú» (el más joven de la oferta, creado en los 80) y «Cómo».

El impacto fue inmediato. Las radioemisoras recibieron con agrado el primer sencillo promocional, «Inolvidable», que pautaron en alta rotación, mientras las discotiendas ubicaron en sitio preferencial el nuevo elepé del llamado “Sol de México”, para que los interesados no tuvieran que perder tiempo antes de enfrentarse a la caja registradora.

Publicidad

Al mismo tiempo, los críticos destacaban las virtudes del trabajo que modernizó la sonoridad de composiciones añejas sin sacrificar el espíritu de sus líricas, en lo que podría haber sido un frankenstein musical y resultó todo lo contrario: la redimensión del bolero que, a la larga, también significó el acercamiento de nuevas audiencias al género cubano.

«Romance» se convirtió en el disco más vendido de la carrera de Luis Miguel. Apenas tenía 21 años de edad cuando decidió grabarlo. Tres décadas después, sigue siendo una joya. Y hay que celebrarlo.

 

ENLACES PATROCINADOS

Publicidad
Publicidad