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Román Chalbaud: el tótem de la cultura

Chalbaud
Foto: Cortesía La Villa del Cine
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Durante décadas, el cine ha sido considerado la cenicienta del medio artístico venezolano. Las trabas para obtener financiamiento, los largos períodos de posproducción, los prejuicios del público a la hora de ver una cinta nacional y, por ende, la dificultad para recuperar lo invertido en taquilla, han influido en que la industria criolla del séptimo arte se mueva en una montaña rusa similar al gusanito de Bimbolandia, con algunos ascensos, pero tan sutiles que no impactan el recorrido de manera definitiva.

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En esa historia de subidas y bajadas, hay un nombre que merece ser subrayado: Román Chalbaud. Con poco riesgo de caer en equivocación, el creador merideño es el director más prolífico de la historia patria, con una filmografía de 22 títulos que abarca desde «Caín Adolescente» hasta «La planta insolente», en un lapso de 62 años. Ningún otro ha visto tantas obras suyas compartiendo carteleras con las grandes producciones hollywoodenses.

Pero Chalbaud, además, ha estampado su huella en el teatro y en la televisión, convirtiéndose en un referente cultural del país, por lo cual merece la pena acompañarlo, el 10 de octubre, en la celebración de su 90 cumpleaños.

Santísimo

A los seis años, Román José Chalbaud Quintero llegó a Caracas de la mano de su madre bibliotecaria, su abuela vendedora de sellos postales y su hermana menor. La familia se instaló en San Agustín y luego se mudó a Capuchinos. Cursó primaria en la Escuela Experimental Venezuela, donde compartió aulas con Isaac Chocrón, antes de cumplir un internado de tres años en el Colegio San José de Los Teques. En el Liceo Fermín Toro entró en contacto con Alberto de Paz y Mateos, quien lo ayudaría a definir su futuro en las artes escénicas: escribir y dirigir.

En 1953, incursionó en la televisión como asistente de dirección y fundó el grupo teatral El Búho junto a Pedro Marthán. Cuatro años después, su vínculo sanguíneo con Flor Chalbaud, esposa del dictador Marcos Pérez Jiménez, no evitó que fuera encarcelado por la Seguridad Nacional. Recuperó su libertad el 23 de enero de 1958, con la caída del régimen.

Se desempeñó como director del Teatro del Pueblo, rebautizado por él como Teatro Nacional Popular; vicepresidente de la Federación Venezolana de Teatro, fundador del Teatro Arte de Caracas y de El Nuevo Grupo, este último junto a Chocrón y José Ignacio Cabrujas. El periodista de El Nacional, Lorenzo Batallán, los llamó “La Santísima Trinidad del teatro venezolano”.

Como dramaturgo, suma alrededor de 17 obras, incluyendo Sagrado y obsceno que fue prohibida por la Gobernación del Distrito Federal, antes de su estreno en 1961.

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Hitos

Román Chalbaud es pieza clave en el movimiento que se identificó como “televisión cultural” en la década de los 70. En Rctv, dirigió producciones como «Boves, el urogallo»; «La trepadora», «El asesinato de Delgado Chalbaud» y «Piel de zapa», aunque la joya de la corona es «La hija de Juana Crespo», en la que compartió créditos con José Ignacio Cabrujas, Salvador Garmendia e Ibsen Martínez.

Finalizando el siglo XX, cumplió un ciclo en Venevisión, con «El perdón de los pecados», «Amantes de luna llena», «Guerra de mujeres» y «Las González». Su último trabajo en la pantalla chica fue «Amores de barrio adentro«, transmitida por VTV y TVes.

 

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