«No te preocupes cariño» llega a los cines tras un historial de eventos desafortunados. Deferencias y malestares entre el elenco, aventuras en el set de rodaje y hasta un supuesto escupitajo en una proyección especial. El ruido que precede al film ha sido constante. No en vano la expectativa lograda ha supuesto el impacto deseado y, como seguramente harán muchos, hemos corrido a verla.
Como se anuncia en el tráiler, se trata de un thriller psicológico. En la trama seguimos a Alice (Florence Pugh), un ama de casa que empieza a cuestionar todo lo que está a su alrededor tras un ligero descontrol psíquico. En su cabeza un puñado de piezas dispersas la llevan a suponer que algo anda mal y, manos a la obra, buscará la forma de salir de dudas.
De un momento a otro, verá cómo su realidad se desmorona. La confianza en su esposo y la amistad de las personas que le rodean quedarán suspendidas en el aire entre un beriberi y otro. Incomprendida, se dará cuenta de que nada es como la pintan y empezará una carrera contrarreloj para encajar las piezas hasta dar con la verdad.

Radiografía del film
Ambientada en 1950 en Estados Unidos, la historia de impecable producción, goza de buenas actuaciones. El problema es que el guion da muchas vueltas sobre ciertas situaciones que terminan aburriendo o va abriendo baches que luego no saben cómo cerrar. Filmes como «The Stepford Wives», «La naranja mecánica» o «The Truman Show» se vuelven referencia constante y cuando no hay nada nuevo qué contar la sorpresa desaparece. Con ella la verdad detrás de la historia que se vuelve cada vez menos digerible.
Predecible, la historia se sustenta en la actriz principal quien logra al menos hacerle frente a la transformación que vive su personaje. En el papel de su esposo Jack seguimos a un Harry Styles con poco qué decir y mostrar, a partir de una tibia actuación.
Puede que las nuevas generaciones encuentren atractivo en la cinta, sobre todo en su elenco protagónico. Pero, ojo, si ya vio algunas de las referencias citadas simplemente asistirá a un espectáculo con gente bonita en el que nada es lo que parece. Un proyecto abrazado por el caos dentro y fuera de su ADN.

