Publicidad

Miguel Bosé por poco no la cuenta por culpa de su papá

miguel bosé
Foto: cortesía IG @miguelbose
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

El cantante Miguel Bosé casi muere cuando era pequeño por culpa de su papá, el famoso torero español Luis Miguel Dominguín. Resulta que la personalidad taurina despreció al intérprete de “Morena mía” cuando contrajo malaria, dejándolo a su suerte en un viaje que juntos hicieron a África.

Publicidad

«En las expediciones diarias, todos íbamos en fila india durante largas horas bajo un sol y cuidando mucho dónde apoyábamos nuestros pasos. Muy pronto, las caminatas se me fueron haciendo cada vez más duras, pero jamás protesté, no quería decepcionar a mi padre. Hasta que en una de ellas me desplomé, sudando y tiritando, blanco y frío como la tiza”, dijo Miguel Bosé en su autobiografía, “El hijo del capitán Trueno”, que salió a la venta hoy 10 de noviembre.

Este es tan solo uno de los fragmentos que forman parte del trabajo que acumula recuerdos del astro y que, según el Universal de México, explican los motivo que lo llevaron a ser tan cercano con su madre, Lucía Bosé.

«Me rendí para siempre. Entendí que nunca conseguiría estar a la altura de sus expectativas, que él nunca estaría orgulloso de mí porque era débil, que nunca iba a quererme, que yo no era el hijo que él esperaba que fuera, y ahí, con 10 años, tirado en medio de África, decidí que para qué esforzarme más», se puede leer en el libro. 

En este capítulo, Miguel aseguró que su padre era machista y lo obligaba a ir de cacería, pescar, y tener seco con una mujer, situaciones que definía como cosas de “hombre”.

Publicidad

Bosé deseaba, en cambio, leer, hacer gimnasia y hacer otro tipo de actividades que su padre consideraba de «maricones».

Horrorizado por la afición a la lectura de tu hijo, el torero le decía: «¿Sabes que leer tanto es malo?… ¿No te gusta más montar a caballo? ¿Y cazar?.. ¿Por qué no te gusta cazar?.. Si no te gusta cazar, ni pescar, ni nada de esas cosas… dime tú cuándo voy a estar yo con mi hijo… ¡Tiene que gustarte, Miguelón!.. Tienes que hacerme el favor de que te guste o voy a empezar a pensar que no eres mi hijo… porque de mí… por ahora, que yo sepa… no has sacado nada… Mira, Miguelón… los hombres tienen que hacer cosas de hombres entre hombres…“. 

 

ENLACES PATROCINADOS

Publicidad
Publicidad