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Marlon Brando: un divo de la actuación que murió en la pobreza hace 17 años

marlon brando
Foto: EFE
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La vida de Marlon Brando fue una montaña rusa. Sus muchos éxitos en el séptimo arte se contrastaron con su mallugada infancia, sus múltiples amantes, los señalamientos de una sociedad aún conservadora y la pobreza que lo acompañó al final de su vida. Hoy, uno de los mejores actores de la historia, cumple 17 años de fallecido.

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De acuerdo con una nota de prensa a propósito del rodaje de “Brando Unauthorized”, una película sobre su vida, Marlo creció en un hogar disfuncional. Su madre era alcohólica y su padre fue promiscuo e, incluso, llegó a abusar del actor cuando era un niño.

Vida familiar

Omaha, Nebraska (Estados Unidos) vio nacer a Marlon Brando Jr. el 3 de abril de 1924, en el seno de una familia de artistas: su madre era actriz de teatro y su padre, un comerciante. Fue su madre, a quien admiraba, quien ejerció una gran influencia sobre el pequeño artista, y le despejó el camino hacia una carrera que le haría brillar.

Pero ese es el lado bonito de la historia. A menudo, la policía recogía a su mamá borracha y desnuda de cualquier esquina, y cuando no era molida a golpes por su esposo y padre del futuro actor. Ambos modelaron la personalidad de Brando: “disléxico y que robaba, mentía, tocaba la batería muy fuerte, era expulsado y abandonado”, según William J. Mann, autor de una de las biografías del divo, “The Contender”, de más de 736 páginas.

Comienzos en la actuación

De querer ser baterista de jazz o bailarín, pasó a ser actor y de los mejores. Tras ser expulsado de la Academia Militar de Shattuck a los 17 años de edad por mal comportamiento, se instaló en New York con su hermana Jocelyn para estudiar teatro con Stella Adler, discípula del director ruso Konstantin Stanislavski.

En clases robó tantos aplausos como suspiros. Era tan guapo que muchas compañeras fingían desmayos para que él las atrapara, según reseñó Semana, y a sus 21 años

Se subió a las tablas en muchas oportunidades hasta que en 1944 llegó a Broadway, siendo el principio de una exitosa carrera teatral. Y mientras se metía al público en un bolsillo, Brando aprovechaba las pausas entre las escenas para tener sexo con quien se le atravesara, fuera hombre o mujer.

Más tarde, en 1950, saltó a la gran pantalla al protagonizar “The Man”, junto a Teresa Wright y Everett Sloane. Interpretó a un veterano de guerra y para lograrlo, Marlon pasó un mes en un hospital militar.

Su interpretación le valió al filme una nominación a los Óscar de 1951 como Mejor argumento y guion, así como excelentes críticas.

Reconocimientos dorados

Su fama creció como la espuma tras protagonizar la cinta “Un tranvía llamado deseo”, que se basó en una obra teatral en la que ya había participado.

Compartió créditos con los Vivien Leigh, Karl Malden y Kim Hunter y gracias a su impecable actuación, Brando obtuvo una nominación a los Premios de la Academia como Mejor actor principal por esta película.

Más tarde entró en la piel del dirigente revolucionario mexicano Emiliano Zapata en ¡Viva Zapata” (1952), logrando una candidatura a los Óscar como Mejor actor, y se alzó con un premio a la Mejor actuación en Cannes y un Bafta al Mejor actor extranjero.

A lo largo de su fructífera carrera logró 24 nominaciones a distintos galardones y logró nueve de ellos por cintas como “Julio César”, “On the Waterfront” y “El padrino”.

Declive

En 1967 dirigió y protagonizó por primera (y última vez) el filme “El rostro impenetrable”, recibiendo la Concha de Oro en el Festival Internacional de cine de San Sebastián. Asimismo participó en “La jauría humana”, “Reflejos de un ojo dorado” y “La condesa de Hong Kong”, en la que fue pareja de Sophia Loren y fue dirigido nada más y nada menos que por Charles Chaplin

Hasta ese momento no solo era un excelente actor, sino uno de los actores más guapos del cine. Pero con la década de los 70 también se le acabó la galanura a Marlon Brando.

Pasó de tener una figura envidiable a ser una persona obesa. Era irreconocible y los productores del séptimo arte lo hicieron a un lado, convencidos de que su aspecto poco atractivo haría fracasar también sus películas.

El actor se aisló en su isla privada ubicada en Tetiaroa, en la Polinesia Francesa, de la que se enamoró cuando trabajó en “Rebelión a bordo”.

Ave Fénix

Pero su vida de ermitaño duró poco. En 1972 engulló a Vito Corleone, el patriarca de una familia de mafiosos italianos conocido como “El padrino”.

Se le considera la mejor trilogía de la historia del cine. Marlon insistió en hacer una prueba filmada y se encargó personalmente de su estilismo.

Quedó perfecto y su interpretación fue impecable, por lo que obtuvo el papel de la cinta dirigida por Francis Ford Coppola que le garantizó el segundo Óscar al nacido en Omaha, pero lo rechazó. Se convirtió así en el segundo actor que rechazó la estatuilla dorada.

“Me pareció absurdo ir a la ceremonia de entrega de los premios. Resultaba grotesco festejar a una industria que había difamado y desfigurado sistemáticamente a los indios norteamericanos en el transcurso de seis décadas”, dijo al respecto.

La polémica de “Súperman”

“En ‘Superman’ solo interpreté un papel secundario, pero como obtuvo mucho éxito y el contrato me concedía el 11,3 % de los ingresos brutos, gané unos 14 millones de dólares por dos o tres semanas de trabajo”, relató el artista en sus memorias “Las canciones que mi madre me enseñó”.

No fueron ni siquiera 10 minutos de interpretación y se embolsilló la mayor suma de dinero que hasta ese entonces ganaba un actor, una gracia que pudo haberle encantado a él pero no a su compañero de reparto Christopher Reeve, intérprete del “hombre de acero” que tuvo muy malos recuerdos de esa experiencia.

“No estoy de acuerdo con el altar en el que tienen a Marlon Brando, porque siento que se le ha visto de cierta manera… La prensa lo amaba tanto si era bueno, malo o indiferente, que la gente simplemente pensaba que era una institución sin importar lo que él hiciera, así que (a Brando) ya no le importa”, observó.

Asimismo, confesó que no disfrutó de haber compartido set de grabación con el veterano histrión. “Simplemente se llevó los millones y corrió… odia trabajar y ama el dinero”, manifestó.

Las mujeres y hombres de su vida

Momentos antes de su boda con Anna Kashfi, en 1957, su secretaria lo había descubierto con otra mujer en la cama.

Ese sería el primero de sus tres enlaces, que llegaron tras una desenfrenada actividad en su cama. A los 19 años conoció a Celia Webb, una mujer casada con quien tuvo una relación extraña: sus amigos sostuvieron que ella se convirtió en una especie de madre sustituta para él, pero todo se acabó cuando la mujer se ilusionó con la idea de casarse.

En una de sus biografías, se dice que mantuvo una tórrida relación con el actor francés Christian Marquand, con quien a menudo realizaba tríos con mujeres. Cuando la dama invitada se cansaba o se iba, ellos seguían gozando.

Otros amantes fueron el comediante Richard Pryor y el actor James Dean; sin embargo, negó varias veces que tuvo amores con éste último pese a las confirmaciones de amigos cercanos.

Lo cierto es que varias biografías sostienen que James y Marlon tuvieron una relación sadomasoquista, en la que el intérprete de “El padrino” era el dominante y su amante, sumiso.

La actriz Rita Moreno fue especial en su vida, pero quedó embarazada y él la obligó a abortar. Al tiempo, cansada de la vida promiscua de su amor, lo abandonó. Lo mismo hizo Jill Banner, dos décadas menor que Brando, pero ella buscó venganza al seducir a uno de los 11 hijos del talentoso artista, Christian.

Su última pareja fue María Ruiz, una empleada doméstica de origen guatemalteco. Al terminar la relación, ella lo demandó por 100 millones de dólares para su sostenimiento y el de los tres hijos que tuvieron.

Los abogados de Brando llegaron a un acuerdo privado con la demandante y se llegó a difundir el rumor de la bancarrota del histrión, que en los últimos años de su vida perdió la belleza de sus años mozos. De hecho, parecía estar en situación de calle.

Familia es familia

Todo el dinero que ganó se fue en abogados que intentaron evitarle la cárcel a Christian, el mayor de sus vástagos.

Tanto o más que el suceso, acaparó la atención que cuando llegó a testificar en el juicio pesaba 130 kilogramos. Fue llamado a declarar por el asesinato de Dag Drollet cometido por Christian en 1990.

Dog era el novio de su medio hermana Cheyenne, quien estaba embarazada en ese momento. El suceso ocurrió en la mansión del actor en Los Ángeles y finalmente se sentenció al asesino a 10 años de prisión, de los que cumplió la mitad.

Cheyenne regresó a su natal Tahití, pero se quitó la vida en 1995 tras perder la custodia de su hijo.

Personalidad

“Perseguí a mujeres para maquillar lo que mi madre nunca pudo darme y por hacer daño a mi padre”, llegó a comentar Brando. “Necesitaba tener el control para no sufrir”, contrastó, entre tanto, una de sus novias.

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En contraste, William J. Mann relató, tomando en cuenta la opinión de quien fuera su secreatria, que “si una mentira le es válida, Marlon no dirá la verdad”.

El autor describió a Marlon como un hombre egocéntrico, tan inteligente como posesivo, tan divertido y brillante en las conversaciones como poco empático, publicó El País.

 

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