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María Gabriela de Faria habla de su experiencia con los psicodélicos

María Gabriela De Faria
Foto: Instagram @thefaria

La actriz venezolana María Gabriela de Faria repasa su conexión con el planeta tierra, veganismo y experiencias con psicodélicos en el podcast «Seres Magnéticos», que cuenta con la conducción de Valerie Lollett.

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«‘Seres magnéticos’ es mi podcast favorito en español, me invitaron y eso me hace muy feliz. Me llena de mucho orgullo. Yo siento que toda la gente que va a ese podcast es brutal», comentó la protagonista de «El exorcismo de Dios» en sus historias.

El capítulo, titulado «Conectando con la tierra para evolucionar», está enmarcado en la segunda temporada de la propuesta auditiva.

«Así que nada, ya salió mi episodio, vayan a chequearlo, les voy a dejar acá el link y que lo escuchen. Hablo de mis cositas varias personales, de mis procesos y me parece algo lindo para compartir. Si les apetece, si tienen un rato, pues pónganme ahí con Val, nos van escuchando y nos cuentan qué le parece», invitó la actriz.

¡Qué turbio!

Como se mencionó anteriormente, María Gabriela de Faria habló de todo un poco en su participación en «Seres magnéticos», pero el punto más llamativo de su capítulo fue su experiencia con las sustancias psicodélicas, especialmente con la ingesta de hongos.

Asimismo, reveló que su primer acercamiento a los psicodélicos fue en el 2020, una época un tanto difícil para la humanidad por el brote del covid-19.

«Todo el mundo estaba encerrado, Christian (su esposo) y yo, con todos nuestros amigos, hacíamos lo opuesto, salíamos con la naturaleza, íbamos a la playa y vivimos mucho», recordó la actriz, quien sentía la necesidad se seguir conectándose con sus seres queridos.

De esta manera, pararon en el desierto con sus amigos para hacer hongos. «Yo nunca lo había hecho y Christian tampoco. Christian había hecho otras drogas, que ya te contará si lo invitas al programa (risas). Hongo no habíamos hecho y en se momento los hicimos como en un tecito. Luego con mi amiga hicimos como una meditación y empezó esa ‘muerte’. Si me habían dicho que era duro, pero no sabía que era tan duro el trabajar con los hongos, que además siento que es mi planta favorita, mi planta sagrada».

Uno con el universo

Vale aclarar que «la muerte» tiene otro significado en el relato de la artista, ya que implica desprenderse de las banalidades terrenales para adentrarse en otro mundo.

«Conecte de una manera muy profunda, muy loca, yo recuerdo que miraba al cielo, eso sí, estaba tirada en el piso porque no podía sostener mi cuerpo (risas) realmente me pegó muy duro (…) Siento, desde mi experiencia, que además como pueden ver es reciente, hay una muerte del ego, creo (…) Sientes que detrás de esa muerte hay una sensación, unas palabras, una comunicación con la tierra que no es muy racional», explicó De Faria.

Asimismo, con esta transición pudo solventar algunas de sus dudas. «La ansiedad, el miedo por lo que estaba pasando en el planeta, las dudas: ¿Qué estoy haciendo yo aquí?, ¿por qué estoy aquí? Todo se responde, está ahí y no lo pude creer. Fue espectacular, desde ese momento en adelante lo hemos hecho con frecuencia a manera de ritual, a manera de ceremonia, de conectarnos con la sabiduría del todo».

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«No son un error de Dios»

Por otra parte, María Gabriela considera que muchas de estas plantas psicodélicas están aquí por una razón. «Amo a los hongos, a todo el mundo se lo digo, y la gente pensará que estoy vendiendo Herbalife (risas). Yo no los vendo, pero sí siento que esas cosas están puestas en la tierra y no son un error de la naturaleza, no son un error de Dios».

Es así como considera que algún ancestro tuvo que legar este conocimiento a la generación actual. «De algún experimento con alguna planta sangrada, para que nuestros cerebro se expandiera de otra manera… Entonces vale la pena cuestionarse ¿Por qué son ilegales este tipo de sustancias si es algo natural?, ¿por qué tiene miedo el sistema de que usemos estas herramientas que están puestas para nosotros y que veamos las cosas de manera diferente? ¡Claro que no quieren! Porque mientras más utilizamos estas plantas sagradas, menos queremos ser parte de ese sistema», destacó la venezolana.

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