Como empleados de la Metro Goldwyn Mayer, William Hanna y Joseph Barbera lograron su primer gran éxito, en la década de los 40 del siglo pasado, con la creación de «Las aventuras de Tom y Jerry».
Cuando el gigante estudio de Hollywood decidió cerrar su departamento de dibujos animados, la pareja montó tienda aparte, con el propósito de dar forma a la productora que cambió el perfil del mercado, dedicándose a la realización de comiquitas exclusivas para televisión, ya que, hasta entonces, la fórmula consistía en hacer cortos cinematográficos que luego eran transmitidos en la pequeña pantalla.
«Tiro Loco Mc Graw» fue el antecedente más significativo de «Los Picapiedra», la cual marcó un hito en el mundo del entretenimiento al convertirse en la primera serie de dibujos animados pautada en horario estelar y al obtener un histórico pico de audiencia con el episodio dedicado al nacimiento de Pebbles.
El impacto causado por los personajes que viven en la prehistoria inspiró a Hanna-Barbera la idea de marchar en la dirección opuesta al pasado, es decir, ver hacia el futuro. De esa forma, nació «Los Supersónicos», cuyo estreno se concretó el 23 de septiembre de 1962; en el interín surgieron «El oso Yogui», «Don Gato y su pandilla» y «Huckleberry Hound».
Gran visión
Con la mirada puesta en al año 2062, lo que para la fecha del estreno significaba un siglo más tarde, Joseph y William desarrollaron la historia de la familia Sónico, moldeada a partir de un típico núcleo de clase media estadounidense, conformado por padre, madre, dos hijos, mascota y doméstica.
Lo interesante de la serie estaba en el entorno futurista que ofrecía, gracias a los avances tecnológicos, con propuestas que resultaban increíbles: edificaciones flotantes, carros voladores, comunicación a través de pantallas, alimentación con píldoras y protagonismo de los robots. Si bien las dos primeras todavía no se han concretado, las tres últimas confirman el carácter visionario de los creadores.
Para estar a tono con su contenido, Los Supersónicos se convirtió en el primer programa a color transmitido por la cadena ABC, marcando una nueva era en la industria de la televisión, con la despedida de la pantalla en blanco y negro.
A pesar de su planteamiento, la historia no tuvo la misma receptividad que su inspiradora. Dio pie a tres temporadas, constituidas por 75 capítulos, menos de la mitad de Los Picapiedra. Al cabo de algunas décadas, sin embargo, se rescató a la familia Sónico para producir nuevas temporadas, largometrajes e, incluso, videojuegos.
Quiénes
La familia Sónico está formada por: Súper, el padre que trabaja en una fábrica de productos tecnológicos, tres horas, tres días a la semana; Ultra, la madre ama de casa que adora los centros comerciales y los cosméticos; Lucero, la hija adolescente; Cometín, el pequeño; Astro, la mascota canina que corretea a los aparatos; y Robotina, la doméstica cibernética que se encarga de los quehaceres del hogar.
Otro personaje de frecuente aparición es el Señor Júpiter, dueño malhumorado de la empresa. Todos ellos mostraron el alcance de la imaginación que compartieron William Hanna y Joseph Barbera.
