Publicidad

“La apariencia de las cosas”: violencia de género, espíritus y justicia divina

Foto: Cortesía Netflix
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

“La apariencia de las cosas” es una película interesante que llega a Netflix en un momento oportuno. En estos días se han puesto sobre la mesa, a partir de múltiples denuncias que han visto la luz en redes sociales, la violencia de género, el femicidio y el machismo. En el filme hay algo de eso anclado al suspenso, con dosis de terror y fenómenos sobrenaturales.

Publicidad

Cimentada sobre dos frases: “El bien siempre vence. Si no es en este mundo, será en el siguiente” y “La muerte es solo el principio”; las teorías del filósofo sueco del siglo XVIII Emanuel Swedenborg, contenidas en su libro “Cielo e Infierno”, empujan el entramado de acciones y dan bases a la historia. 

Ambientada en los años 80, de entrada descubrimos el logro de un hombre que se muda con su familia a un pueblo. Lo hace tras conseguir una interesante oferta de trabajo como profesor de arte en la Universidad de Saginaw.

Él ha soñado con eso toda su vida y empuja a su esposa, que es una restauradora de arte con gran éxito, a dejar atrás todo lo que ha construido individualmente. Viajan de Nueva York al pequeño pueblo de Chosen.

El filme nos muestra en tres platos a los personajes, al tiempo que nos descubre la casa donde vivirán como un personaje más. El misterio que la envuelve nos hace creer que lo sobrenatural nos hará dar unos cuantos brincos.

Pero la cinta toma un giro conforme se desarrolla para exponer la verdadera línea de la historia, fusionando lo místico que envuelve a los espíritus que habitan la casa desde el más allá con los del más acá, cuyas historias se rozan por hechos y situaciones comunes. Los cuales, por cierto, unen a todas las mujeres, de las diferentes generaciones de la casa, en dolor y lucha.

Es aquí donde se vela el enigma del asunto que, como piezas de un rompecabezas, se arma y dejamos súbitamente de tener miedo a lo desconocido del mundo espiritual para sentir terror de lo que va a desarrollarse en el plano terrenal. Catherine descubrirá no solo los misterios de la casa que le habla, sino también del hombre con el que comparte su vida. Secretos que matan, aunque al final existe una justicia divina de la que nadie puede escapar.

Claves del filme

Ambos protagonistas logran generar la tensión necesaria para mantenernos con la mirada clavada en el televisor. Su trabajo es impecable y la pasión con la que abordan el reto maravillosa. Amanda Seyfried da vida a Catherine Claire y James Norton a George.

Al tener al arte como referente se destaca el trabaja del artista plástico George Inness, de 1867. Específicamente con el cuadro “El valle de la sombra de la muerte” que, además, es portada del libro de Swedenborg.

Publicidad

La película es dirigida por Robert Pulcini y Shari Springer Berman (“American Splendor”). Se basa en la novela “All Things Cease to Appear” de Elizabeth Brundage.

La película deja una advertencia: los espíritus malvados acuden a las personas malvadas, y los espíritus buenos ayudan a las buenas.

 

ENLACES PATROCINADOS

Publicidad
Publicidad