Publicidad

Estas películas, series y comiquitas disfrazan la violencia con romance

Foto: Cortesía Universal Pictures, Twitter: @Disney, Instagram @friends
Compartir en facebook
Compartir en twitter
Compartir en whatsapp
Compartir en email

Recientemente Netflix anunció la producción de las dos secuelas de la película polaca «365 DNI» (365 días), que retrata un romance controversial entre una víctima y su secuestrador. Sin embargo, esta no es la primera propuesta audiovisual en disfrazar la violencia con romance.

Publicidad

En este sentido, algunas películas, series e inclusive comiquitas han buscado disfrazar las relaciones y acciones violentas, bien sea desde el humor, el drama o la animación.

Puede que en su momento algunos miembros de la audiencia no hayan captado la negatividad de unir a dos personas que se llevan como perros o gatos, pero en los últimos años los consumidores han ido profundizado y concientizado el contenido para no replicar esos patrones en la vida real.

Pese a que la mayoría de los programas no pretenden traspasar los planos de la ficción, sus argumentos y personajes terminan acoplándose involuntariamente a situaciones que pueden materializarse en la cotidianidad mundana. Por ende, es necesario ser precavidos a la hora de sintonizar un metraje.

Desempolvando clásicos

Como se señaló anteriormente, «365 DNI» no es el primer filme que normaliza las relaciones o las acciones tóxicas e indebidas. De hecho, en 1978 John Travolta protagonizó uno de los noviazgos juveniles más desastrosos en la historia del séptimo arte, se trata de la película «Vaselina».

Esta ficción retrata el romance veraniego entre dos adolescentes que provienen de distintos países y en un principio ambos tenían previsto continuar con su vida una vez que culminara su período vacacional, pero por determinadas circunstancias comparten ciudad.

Una vez que la chica concreta su mudanza y formaliza su inscripción académica, el muchacho la trata de manera despectiva y la somete al escarnio público en distintas ocasiones. Desde luego, que a conveniencia del guion se terminan enamorando y conquistando su final feliz al son de una canción.

Previo a «Vaselina» figura el clásico «Lo que el viento se llevó» (1939). En él, por una parte la protagonista pretende forzar la unión matrimonial, mientras que el personaje masculino la va llenando de falsas esperanzas. El hombre hasta intenta besarla con violencia en una época en la que las mujeres apenas tenían voz.

Y la lista de películas continúa

Entre otras películas figura, además, «Diario de una pasión» (2004) cuyo argumento no inicia con buen pie, pues el noviazgo surge tras un chantaje. A esta lista de películas se suma «Cómo perder un hombre en 10 días», cuyo amorío arranca con una apuesta y a la larga se denota la hipocresía de ambos personajes cuando descubren en simultáneo sus planes. Se hace efímero el romance y se muestra a la mujer como un ser superficial, calculador y sin sentimientos.

En el mismo tono, las películas de «Crepúsculo» plantean varios argumentos cuestionables. Por ejemplo, la obsesión de Edward y la dependencia emocional de Bella, quien sacrifica su propia humanidad e identidad para estar con el supuesto amor de su vida.

La película «50 sombras de Grey» no se queda atrás si se habla de antivalores. Allí veremos a un personaje que constantemente duda del afecto y solidaridad de su entorno. No conforme con ello tiene arraigado el complejo de Edipo al buscar compañeras de cama que compartan aspectos físicos con su madre biológica.

Igualmente, presentan al clásico estereotipo de chica sumisa que cree que tiene el poder de cambiar a alguien que emocionalmente está roto.

En las series

En el plano cómico figura también la popular serie «Friends», ya que Rachel y Ross tienden a terminar y retornar su relación en un dos por tres, e inconscientemente lastiman a sus siguientes parejas. Al final de la propuesta la mujer abandona sus sueños para permanecer con el supuesto amor de su vida.

Otro romance que puede mirarse con lupa ocurre en “Sex and the City”. Específicamente, la relación que sostienen Carrie con Mr. Big. A lo largo de la serie la violencia se incrementa pues ella quiere formalizar una relación, mientras que él no busca un compromiso eterno. Igualmente, Carrie tiende a acosar a las parejas formales de Big.

En la animación

Disney ha ofrecido incontables películas que enaltecen la magia del amor verdadero, pero hoy en día muchos cinéfilos debaten el controversial contenido de «La Bella y la Bestia». En la ficción la doncella se ve en la necesidad de quedarse en los dominios de una espantosa bestia para salvar la vida de su padre y al principio mantienen una conflictiva convivencia a causa de la agresividad de la Bestia.

Por determinadas circunstancias, así como «365 DNI», la joven termina siendo salvada por su captor. Poco a poco se va generando el síndrome de Estocolmo en el que una víctima empieza a sentirse a gusto con su verdugo, bien sea por su posición económica o sus habilidades de manipulación.

Otra comiquita que es muy popular y goza de violencia disfrazada es «Miraculous Ladybug». Enfocado principalmente en la lucha de superhéroes y villanos, tiene su trasfondo romántico y enfermizo.

El público adulto cuestiona la obsesión de la protagonista hacia su coprotagonista, quien se empeña en seguir cada uno de sus movimientos pese a que no tienen una relación formal. A causa de sus celos irracionales, el personaje se gana enemigas a pulso, siendo Layla Rossi la más destacada.

En el anime y en el manga

La cultura japonesa también ha puesto su granito de arena en el abordaje de parejas insanas, entre ellas figuran los animes «Death Note», «School Days», «Mirai Nikki», «Ookami shoujo to kuro» y, el más caótico de la lista, «Diabolik Lovers».

En «Death Note» su psicópata protagonista se aprovecha de la obsesión que tiene la ingenua Misa Amane hacia él para utilizarla como su herramienta. En «School Days» se expone a un adolescente que poco a poco va formando su propio harén a medida de que se aprovecha de las inseguridades de sus parejas. Lo hará con violencia y determinación.

Por su parte, en «Mirai Nikki» se conoce de primera mano el concepto de las yanderes, quienes aparentan dulzura en el exterior pero en realidad son seres inestables emocionalmente. Esta ficción está anclada principalmente en un juego de la muerte y es aquí cuando Yuno Gasai eliminará al resto de los concursantes para que ella y su amado Yuki puedan convertirse en los dioses del nuevo mundo.

Otras series para el análisis

Por otra parte, el anime «Ookami shoujo to kuro» presenta a una joven que finge tener un novio para obtener la aceptación de sus amigas. A medida de que estas cuestionan su existencia se ve en la necesidad de crear una relación falsa. Es aquí cuando conoce a un muchacho que accede a ayudarla con la condición de que sea «su mascota».

Publicidad

Desataca también «Diabolik Lovers» que plantea el concepto de harén inverso. Es decir, una mujer en una relación poligámica con varios hombres, pero desde la perspectiva de la sumisión femenina. Aquí, una chica llega a una misteriosa mansión repleta de vampiros, quienes la maltratan psicológicamente y la ven como su principal suministro alimenticio. Violencia pura y dura.

Finalmente, a esta lista se suma también el manga «El amante dragón» y el videojuego otome (simulación de citas) «Ijiwaru my master». En ambas propuestas las protagonistas son secuestradas y terminan siendo presas de los designios lujuriosos de sus captores.

 

ENLACES PATROCINADOS

Publicidad
Publicidad