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Eros Ramazzotti entre chistes y morisquetas

Eros Ramazzotti
Foto: IG @ramazzotti_eros
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Eros Ramazzotti fue uno de los cantantes europeos más importantes de los años 90. El italiano, literalmente, pegó todos los temas que sacaba. Desde «Cosa más linda que tú«, «Si bastasse una canzone», «Cosas de la vida» o su célebre frase «Gracias por existir», no importa si lo interpretaba en su idioma materno o en castellano. Prácticamente, todo lo que salía de su boca era éxito seguro.

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Por eso, cada vez que uno de sus discos salía al mercado, Ramazzotti visitaba Venezuela. La primera rueda de prensa fue en el piso 4 de Venevisión, un almuerzo en el que el intérprete se mostró cercano, amable y bromista. Llegó, así como lo cuento, con un sombrerito y una actitud que enamoró.

En ese primer encuentro, Eros fue todo risas hasta que le hacían una pregunta casposa. Nunca perdió la sonrisa, pero la incomodidad no podía disimularla. Simplemente, daba respuestas cortas y hacía un chiste para seguir con la siguiente. Al final, se tomó fotografías con todo aquel que se lo pidió y autografió todos los LPs que le pusieron por delante.

En el 94 volvió a Caracas. Ya no solo para hacer promoción, sino para presentarse en concierto. Y no la tenía fácil, pues lo haría el día antes de otra rutilante estrella que visitó el Poliedro: Whitney Houston.

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En la segunda rueda de prensa, la convocatoria fue mayor. Ya era una estrella rutilante, así que el mejor salón del entonces mejor hotel de Venezuela, el Caracas Hilton, la acogió. Aunque llegó sonriente y dicharachero, ya marcaba distancia. No era el mismo de unos años antes en La Colina.

No aguantó mucho Eros Ramazzotti para sacar el italiano atravesado que, cuenta la leyenda, todos los oriundos de ese país tienen por dentro. Así como lo cuento. Ante una pregunta que le incomodó (ahora no la recuerdo), Ramazzotti miró fijamente a esta periodista y le dijo en italiano: “Ah, eres tú. La de las preguntas incómodas”. Y yo, que cuando no me llaman me asomo, le respondí también en italiano: “Sí, sono io (Sí, soy yo)”. No respondió y se acabó la rueda de prensa. 

 

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