Con la expresión «Haz bien y no mires a quién», Miguelángel Landa se encargó de despedir cada emisión del programa Bienvenidos. Así lo hizo, religiosamente, durante los 20 años que permaneció en pantalla, con el propósito de divertir a todos los miembros de la familia, utilizando el humor blanco como principal recurso.
Con personajes entrañables y actores comprometidos, el espacio comenzó como una opción de entretenimiento local que fue cautivando públicos de otras latitudes hasta ser transmitido en 34 países. Nada mal, si se recuerda la anécdota de su origen, que se remonta a las cuatro décadas.
La mudanza
Miguelángel Landa tenía un jugoso currículo en cine y televisión, cuando movió las teclas para grabar el piloto de Bienvenidos. Convenció a los ejecutivos de Rctv, para que le permitieran utilizar un estudio donde pudiera materializar su propuesta como productor, guionista y figura principal.
El sueño se hizo realidad el 4 de noviembre de 1982. Sin embargo, el resultado no gustó en Quinta Crespo, donde decidieron destinarlo a una gaveta. Entonces Landa subió La Colina, tocó la puerta y le dijeron: «Pase usted», con lo cual cerró un ciclo y abrió otro, al mudarse de canal.
A mediados del mismo mes fue el estreno de «Bienvenidos», a través de la señal de Venevisión, aunque su presencia regular en la parrilla se concretó a principios del siguiente año; primero los miércoles y luego los jueves.
El equipaje
Muchos personajes contribuyeron al éxito de Bienvenidos. Mettini Gavetta interpretado por Carlos Omobono, La Preguntona a cargo de Olimpia Maldonado, Nino Frescobaldi y Boberto de la mano de Julio Gassette, Enrico caracterizado por Ernesto Cortez y El Loco Hugo construido por Koke Corona, entre otros, se ganaron la simpatía de los televidentes.
El programa también dio oportunidades a nuevos talentos como La Beba Rojas y María Antonieta Duque, quienes utilizaron sus curvas como la tarjeta de presentación que más tarde las llevaría al terreno de los dramáticos.
Poco a poco, el espacio llegó a las pantallas de Colombia, Bolivia, Guatemala, Puerto Rico, Chile, Honduras, República Dominicana, Perú, México y Estados Unidos, elevando los bonos del elenco que llegó a ubicarse entre los mejores pagados del país, realizando presentaciones personales en plazas como Broadway y Manhattan.
Bienvenidos estuvo al aire hasta el 27 de septiembre de 2002. Tras la ruptura con VV, tuvo algunas emisiones en Televen. No obstante, una demanda por derechos impidió que los personajes más conocidos trabajaran en Horizonte. La sentencia final favoreció a Landa, pero el mal estaba hecho. No hubo retorno.
Germen
Cuando Miguelángel Landa ideó Bienvenidos, lo hizo a partir del formato de Él y ella, programa en el que compartió con su primera esposa, Mirla Castellanos, la alternancia de números musicales con sketches humorísticos, desde 1971 hasta 1976.
Después de esa experiencia, consolidó su nombre como actor dramático, convirtiéndose en figura imprescindible del cine nacional y de hitos en la industria de la televisión, con 27 películas y 20 telenovelas, respectivamente. Algunos títulos trascendentes: «El pez que fuma», «Carmen la que contaba 16 años», «Cangrejo», «Secuestro Express», «La señora de Cárdenas», «La comadre» y «Gómez».
