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El rey de la guaracha conserva su trono

Foto: Cortesía Tidal
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Una revisión de los grandes cantantes populares venezolanos del siglo pasado tiene que incluir, por sobrados méritos, al zuliano Cheo García. Su militancia en la orquesta Billo’s Caracas Boys durante más de dos décadas dejó grabaciones que, seguramente, yacen cubiertas de polvo en muchas discotecas de los hogares criollos de las cuales son rescatadas en las festividades decembrinas

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La certeza y la picardía con que abordó diversos ritmos tropicales llevó a que fuera conocido como “El rey de la guaracha” y “El guarachero de América”, debido a su gran virtud para convertir en hit toda composición que pasara por sus cuerdas vocales.

«La vaca vieja», «Toy contento», «Pa’ Maracaibo me voy», «Santa Marta», «Barranquilla y Cartagena», «Los cadetes», «Canto a Caracas», «Ariel», «El profesor Rui Rua» y «El brujo» son algunos de los temas que interpretó, aunque tal vez el de mayor significación cultural sea «No hay quien le gane» que se mantiene vigente como himno de batalla entre los fanáticos de Navegantes del Magallanes.

El bonche

La vocación musical de José Rafael García Áñez afloró desde temprana edad en su Maracaibo natal. El chiquillo nacido el 1° de mayo de 1926 comenzó a formarse hasta ser reclutado como solista por Estampas Líricas en Miniatura, la agrupación que le permitió foguearse sobre el escenario antes de pasar a Garrido y sus Estrellas.

Con ese bagaje a cuestas, en 1953 se trasladó a Caracas, llamando la atención de Chucho Sanoja, quien lo contrató para la orquesta de planta de Radiodifusora Venezuela. Tras un breve retorno a su terruño, Cheo se incorporó al grupo Los Peniques, desde el cual dio el salto a la reagrupación de Billo’s Caracas Boys, tras el levantamiento del veto que el sindicato le tenía a Luis María Frómeta por el escándalo de poligamia que lo llevó a la cárcel.

Junto a su paisano Felipe Pirela formó el dúo guerrero de la orquesta. Uno encargado del romance, a través del bolero, y el otro del bochinche, mediante los géneros más picantes del Caribe. Tras la salida del cantante romántico, compartió con José Lus Rodríguez, Memo Morales y Ely Méndez.

Luego de 21 años en la Billo’s, García hizo una pasantía por Los Melódicos y La Tremenda antes de dar forma a un sueño que lo había perseguido en los últimos tiempos: fundar La Gran Orquesta de Cheo y Memo (Guillermo Enrique Morales Portillo), al lado de otro compañero con quien saboreó el éxito.

Con ella se mantuvo activo hasta el fin de sus días el 20 de diciembre de 1994, cuando falleció en su domicilio de Los Teques. El fatal desenlace se produjo después de una presentación que tuvo a finales de noviembre en Paracotos, recordando viejos momentos con su mentor Frómeta.

Bienvenido

Luego de muchas diligencias, los restos del cantante Cheo García fueron repatriados a su ciudad natal. La llegada fue el 30 de abril de 2006, cuando una multitud de familiares, amigos y fanáticos se reunió en el Aeropuerto de La Chinita para recibirlo y acompañarlo hasta Santa Lucía, donde hubo celebración religiosa y homenaje musical.

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Al día siguiente, su féretro fue colocado en la Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá, donde se produjo un nuevo tributo en el que intervinieron José Luis Rodríguez, Memo, Argenis Carruyo, Henry Stephen y Pastor López, entre otros.

En compañía de su esposa e hijas fue sepultado en el cementerio Jardines de la Chinita.

 

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