Sin duda, la docuserie que descubre el romance de los duques de Sussex, Meghan y Harry, figura como uno de los proyectos más polémicos de Netflix. Los dimes y diretes que han surgido antes y durante su rodaje, son nada con el ruido generado tras su estreno.
Y es que ahora, la Casa Real británica desmintió una aseveración realizada por la compañía de streaming, justamente con el debut de su primer capítulo. «Los miembros de la familia real se negaron a comentar sobre el contenido de esta serie», alega Netflix, empresa encargada del proyecto.
El comentario no agradó para nada a la monarquía británica y, tanto es así, que una fuente de la familia real desmintió a People el asunto. Según el informante, en ningún momento recibieron un correo de parte de la empresa de la N roja.
Sin embargo, la fuente confirmó que el Palacio de Buckingham y el Palacio de Kensington, residencia del príncipe William, sí recibieron un correo electrónico de parte de una productora que no se identificó. De hecho, intentaron contactarse con la agencia de Harry y Meghan, Archewell Productions, y con Netflix para verificar la identidad de la productora, pero no obtuvieron respuesta.
La fuente cercana a la familia real aseguró que el correo enviado no abordaba la serie en su totalidad. Las entrevistas para el documental terminaron en agosto de 2022, un mes antes de la muerte de la reina Isabel II.
En la serie, la pareja ventila anécdotas personales de su relación con la familia real y su decisión de abandonar sus funciones oficiales, para trasladarse a vivir a Estados Unidos.
