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Buscar a José Palacios

Panteón Nacional de Venezuela. Foto: Archivo

El discurso de orden del profesor Benito Irady en Capaya el pasado 24 de julio, municipio Acevedo (Miranda), con motivo del aniversario del natalicio de nuestro Libertador, es de gran valor tanto por lo hermoso como por los datos que nos aporta para seguir haciendo justicia a la historia que no nos contaron. Y es así porque el nombre de José Palacios quedó invisibilizado en la Historia Oficial.

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Fue el único mayordomo, asistente directo y personal que tuvo Simón Bolívar en su vida. Simón mismo, cuando contaba con 24 años, lo seleccionó. Y fue su compañero hasta el mismo final en Santa Marta.

José Palacios nació en Capaya, en la hacienda materna de El Libertador, y este lo asumió hasta en sus gastos. Palacios estuvo con Bolívar en todas las campañas y batallas, en todas sus glorias y tristezas. Nunca lo abandonó y en los momentos de sus dolencias lo bañaba con plantas tratando de aliviar sus males. Fue a él a quien Bolívar dijo: “Vámonos, que aquí no nos quiere nadie”, referido por Gabriel García Márquez en una de las 123 veces que menciona por su nombre y apellido a José Palacios en “El General en su laberinto”.

El profesor Irady narra que cuando El Libertador estaba dictando su testamento, en Santa Marta, indicó dejar ocho mil pesos a José Palacios, y luego en privado este le replicó. El General (Bolívar) no estaba dispuesto a dejarlo a la deriva sin un grado militar ni una cédula de invalidez, y a una edad en que ya no estaba para empezar a vivir. Así que no había alternativa: la claúsula de los ocho mil pesos no solo era irrevocable sino irrenunciable. “Es lo justo” concluyó el General.

José Palacios repicó de un tajo: “Lo justo es morirnos juntos”.

¿Merece José Palacios reposar en el Panteón Nacional al lado del hombre al que entregó su atención y su vida?

La propuesta fue hecha por Benito Irady, en Capaya.

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¡Vale!

@lildelvalle

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