El aguinaldo surge de esos cantos de iglesia o villancicos traídos por los españoles. Un buen día saltó los muros del templo, agarró la calle y le puso música a la expresión popular con temas del diario vivir. Se extendió por todo el país y cada región le aportó letra y sonido, de acuerdo a su entorno y cultura musical.
En tal sentido, el oriente del país, específicamente la población de Carúpano, tiene su «Aguinaldo carupanero», con el típico sabor oriental bajo la exquisita voz de Gualberto Ibarreto, en fusión con la sonoridad tradicional de Un Solo Pueblo. Esta es una producción de vieja data de esta agrupación folclórica, que revive entre los venezolanos la musicalidad propia de la época decembrina
«La Virgen María llegó a Playa Grande / pidiendo posada casa ‘e los Hernández (…)». Esta estrofa combina el fervor religioso del villancico, (la Virgen María) con elementos propios del entorno vecinal en el diario vivir (casa de los Hernández), aportado por el pueblo en el aguinaldo. Este «Aguinaldo carupanero» nos recuerda que también el aguinaldo es concebido como un obsequio o paga extraordinaria que se entrega en víspera de la Navidad; y está marcado por los presentes -oro, incienso y mirra-, que de acuerdo a la tradición cristiana Los Reyes Magos de Oriente llevaron al Niño Dios, tras su nacimiento en Belén.
Este “Aguinaldo Carupanero” marca presencia entre los venezolanos en esta época de Navidad y fin de año, y de manera especial en el oriente del país, reviviendo las tradiciones propias del folclor navideño, gracias a la discografía de Un Solo Pueblo, agrupación que se ha paseado por todos los rincones del país en pro del rescate y difusión de los distintos aires musicales de cada región.
